Caserío lagar construído en el siglo XVI con la finalidad de suministrar sidra a las embarcaciones de arrantzales que partían de los puertos vascos hacia aguas de Terranova para capturar ballenas. 

 

Conserva toda su estructura original y tiene capacidad para albergar a 16 personas.


Es una casa amplia, cómoda y confortable, de una planta. Tiene jardín privado y totalmente vallado con txoko cubierto con barbacoa y horno de leña.